FAUNA
Los Llanos son para mucha gente la parte más familiar de la
Orinoquia, particularmente por la facilidad de observar su fauna y
por la abundancia y vistosidad de sus elementos. Por esta razón
existe una visión más romántica sobre estos territorios que sobre
las selvas o las laderas andinas, que también forman parte de la
región desde un punto de vista biogeográfico. Sin embargo, parece
sorprendente el hecho de que los Llanos contengan pocas especies
nativas o endémicas, a pesar de poseer una gran similitud con las
grandes sabanas africanas, en las cuales sus inmensas manadas de
mamíferos son endémicos. Sin embargo, el origen de los Llanos
Orientales es comparativamente reciente, tal vez menos de un millón
de años. Sus suelos son sumamente pobres y se formaron a partir de
la sedimentación de la Cordillera de los Andes y de las arenas
ólicas del antiguo Escudo Guayanés al oriente. Este hecho
probablemente ha limitado el desarrollo de un mayor número de
endemismos. Es importante subrayar que la fauna de los bosques de
galería que surcan las planicies de las sabanas orinoquenses en
realidad corresponde a una fauna amazónica empobrecida, con la
adición de algunos elementos de otras formaciones vegetales del
norte.